top of page
Buscar

Así se vivió la fiesta de Navidad en nuestro hogar de ancianos

  • tbobadilla2006
  • 25 dic 2024
  • 1 Min. de lectura

Actualizado: 13 jul 2025

















Dios nos manifiesta que su entrega a los hombres no tiene límites. Jesús revela a un Dios que se oculta en la pequeñez, desciende a la debilidad completa y se deja vencer.

Es nuestro mundo al revés. Y es un mensaje de amor. Estamos de nuevo en esta lógica de amor de un Dios que desciende, y desciende a lo más bajo. Un Dios que se humilla. Nos encontramos ante un Dios que se hace pequeño y pobre, que ocupa el último puesto, el puesto del niño. El niño simboliza a todos los que no pueden desenvolverse solos, el pobre representa a los que tienen «hambre y sed», los que están encarcelados o en una tierra extranjera. «Cuánto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 40). Es un misterio sobrecogedor que el mismo Dios –la grandeza, la belleza y el poder absoluto– se oculte en el más pequeño, en el más débil, en el que sufre más.

Dios nos manifiesta desde el misterio de la Navidad que su entrega a los hombres no tiene límites. Está dispuesto a compartir nuestras necesidades y nuestros sufrimientos. Por eso oculta la gloria de su divinidad y se hace presente en un Niño. Toma libremente el camino descendente para sanarnos en lo más hondo de nuestro ser y atraernos al corazón de su amor trinitario.

HOGAR DE ANCIONOS DON ORIONE LOS ANGELES, les desea Feliz Navidad y un próspero año 2025.

Donde Cristo sea la unión y la alegría de un corazón lleno de esperanzas.

 
 
 

Comentarios


bottom of page